Guadalajara, Jalisco.- El auge de la cerveza artesanal en México sucedió en 2013 con la resolución de la Comisión Federal de Competencia (CFC) acerca de que no existiera exclusividad en la distribución de cerveza, hecho que dio libertad plena a los centros de consumo para comercializar la que ellos quisieran. Así comenzó a crecer el mercado, sumado a la cultura cervecera ya existente en el país y a la tendencia mundial de su consumo.

Paz Austin, directora general de la Asociación Cervecera de la República Mexicana (Acermex), afirma que «una ventaja súper importante de la cerveza artesanal es la diversidad en el producto, hay muchas opciones para el gusto que sea porque hay muchos estilos. Otra ventaja -que es una circunstancia económica y comercial del país- es que somos buenos representantes de nuestra industria local; actualmente, se respira una atmósfera nacionalista importante y el contar con distintas cervezas por estado o región ayuda mucho».

Detalló que la cerveza artesanal es más cara porque todos los insumos se compran a baja escala, son producciones más pequeñas y más cuidadas; aunado a ello, en México no hay suficiente materia prima para la producción de cerveza, por lo que se importa. Sin embargo, los beneficios son que se toma 100 por ciento malta, con una producción bastante cuidada y con calidad extrema. «La cerveza artesanal es un producto sin químicos ni conservadores y granos bien seleccionados. Es una bebida rica en nutrientes y en algunos países se considerada como un alimento. En Alemania algunas cervezas se hacían en monasterios y, aun cuando se hiciera ayuno, estaba permitido beber la cerveza como un líquido para mantenerse calientes», rememoró.

El consumo de cerveza artesanal es una tendencia de índole mundial y México está creciendo a la par que Estados Unidos. «Aunque hay mucha influencia por parte del mercado norteamericano, se han desarrollado otras vertientes a nivel nacional como el turismo gastronómico. Por ejemplo, si vas a Baja California, Yucatán y Jalisco, es normal que encuentres rutas de cerveza», contextualizó.

El mercado de la cerveza artesanal en nuestro país muestra una tendencia de crecimiento a doble digito por año. Datos de Acermex revelan que en 2015 los artesanales produjeron 64 mil 561 hectolitros y para el cierre de 2016 se esperaba que esta cifra creciera 62 por ciento, alcanzando los 104 mil 446 hectolitros.

En cuanto al consumo de este tipo de cerveza, en México es apenas de 150 mil litros al mes, lo que representa el 0.5 por ciento del consumo nacional. No obstante, Sarah Karusseit, embajadora de la marca alemana Erdinger en México, estimó que en 2016 el consumo de cerveza artesanal podría crecer entre 10 y 15 por ciento, aunque aún no hay cifras oficiales.

Las preferencias del consumidor mexicano en cuanto al estilo de la cerveza artesanal, por orden de importancia, son: stout, porter, IPA, pilsner y sour. La forma correcta de beber cerveza es hacerlo en vaso para poder tener una apreciación del sabor, el aroma y la vista; beber una cerveza congelada es algo que debe quedar fuera, pues esta práctica surgió a partir de las cervezas de muy mal sabor, el cual era enmascarado por la temperatura.

Según el tipo de cerveza artesanal que se va a beber, se considera la temperatura correcta para consumirla. «Es importante revisar sus respectivas etiquetas, pues muchas veces ahí se recomienda en qué grado y tipo de vaso hay que beberlas. Los cerveceros están trabajando mucho en este contenido y en la educación. Además, muchos ya cuentan con el sello Acermex que garantiza una cerveza independiente, mexicana y artesanal», finalizó Austin.

Cabe señalar que distintas marcas de cerveza artesanal estarán paticipando en la edición 2017 de Expo Café & Gourmet Guadalajara, que se celebrará del 23 al 25 de febrero en las instalaciones de Expo Guadalajara, Jalisco.

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