Por Ivonne López Vázquez
Founder & CEO de Estimada Rebel y experta en liderazgo femenino
Hay un tipo de reconocimiento profesional que se siente como un cumplido: “no sé qué haríamos sin ti”. Eres la persona a la que llaman cuando algo urge. La que conoce el proceso, resuelve el problema antes de que escale y, cuando alguien falla, encuentra la manera de sacar el trabajo adelante.
Ser indispensable se siente bien. Significa que confían en ti, que eres buena en lo que haces y que tu trabajo importa. Hasta que deja de ser un reconocimiento y se convierte en una posición de la que es muy difícil salir.
Lo sé porque me pasó.
Durante más de 25 años trabajando en corporativos aprendí muchas de las reglas que determinan cómo crecemos profesionalmente. Algunas me las enseñaron. Muchas otras tuve que descubrirlas a golpes. Una de ellas fue esta: hacer muy bien tu trabajo no garantiza que te vean como alguien capaz de hacer el siguiente.
Durante una etapa de mi carrera me convertí en la gerente que resolvía todo. Operaba muy bien. Sabía qué estaba pasando, podía sacar adelante los proyectos y, cuando aparecía un problema, encontraba cómo resolverlo. Eso me había ayudado a llegar hasta ahí. Pero también empezó a convertirse en lo que me impedía avanzar.
Yo quería ser directora, pero había un problema: me había vuelto muy buena demostrando que era una excelente gerente. Nadie me estaba viendo como estratega.
Y tuve que cambiar.
Lo que te trajo hasta aquí puede no llevarte al siguiente nivel
Muchas carreras se construyen alrededor de una fórmula que aprendemos muy pronto: si trabajo bien, eventualmente alguien lo va a notar. Entonces hacemos más. Tomamos el proyecto que nadie quiere. Ayudamos cuando alguien no llega. Resolvemos lo urgente. Nos convertimos en esa persona confiable a la que siempre se puede recurrir. ¿La recompensa? Con demasiada frecuencia, más asuntos que resolver.
El problema aparece cuando tu valor profesional empieza a estar asociado únicamente con tu capacidad de ejecución. Puedes acumular responsabilidades sin ganar autoridad. Tener más pendientes sin tener más influencia. Ser fundamental para que todo funcione y, al mismo tiempo, estar lejos de las conversaciones donde se decide qué debería suceder.
Y esas dos cuestiones no son lo mismo.
Ser indispensable no es lo mismo que tener poder
Esta fue una de las distinciones que tuve que aprender para pasar de gerente a directora. Una cosa es ser necesaria para la operación y otra tener peso en las decisiones.
La primera significa que saben que pueden acudir a ti para hacer que algo funcione. La segunda que buscan tu opinión para decidir qué vale la pena hacer, por qué y hacia dónde debería ir el negocio.
Ese cambio no ocurre automáticamente con los años ni como recompensa por trabajar más.
Hay un momento en la carrera en el que ya no basta con demostrar que puedes ejecutar. Tienes que demostrar que puedes priorizar, tomar decisiones, cuestionar, entender el negocio, influir y desarrollar a otros.
En otras palabras: tienes que empezar a construir poder e influencia, no solamente una reputación de eficiencia.
Y para hacerlo, probablemente tendrás que dejar de resolver algunos de los asuntos que tan bien sabes resolver.
La trampa también tiene género
Para muchas mujeres esta dinámica tiene una capa adicional. Durante años hemos aprendido que ser responsables, disponibles, organizadas y capaces de anticiparnos a las necesidades de otros son cualidades deseables. En el trabajo, esas mismas habilidades pueden convertirnos rápidamente en quienes coordinan, contienen, recuerdan, organizan y resuelven.
Son contribuciones valiosas. Pero no todas las contribuciones tienen el mismo peso cuando se toman decisiones sobre visibilidad, influencia y crecimiento.
Por eso, hay una pregunta que considero mucho más importante que “¿qué tan bien estoy haciendo mi trabajo?”: ¿El trabajo que estoy haciendo me está acercando al lugar al que quiero llegar?
Porque puedes estar haciendo un trabajo extraordinario y, aun así, estar construyendo una reputación profesional que no corresponde con tu siguiente nivel.
Si quieres ser directora, no basta con ser la mejor gerente. Si quieres participar en las decisiones, no basta con ejecutar impecablemente las decisiones de otros. Necesitas empezar a comportarte —y a ser percibida— como la profesional que
puede ocupar el lugar al que quieres llegar.
Tu siguiente nivel necesita una versión menos indispensable de ti
En mi caso, llegar a directora requirió modificar comportamientos que hasta entonces me habían dado buenos resultados. Tuve que dejar de demostrar mi valor solamente a través de cuánto podía resolver y empezar a hacerlo a través de mi criterio. Levantar la mirada de la operación. Entender mejor el negocio. Delegar. Desarrollar a otras personas. Participar de manera diferente en las conversaciones. Dejar de llegar únicamente con respuestas y empezar a hacer mejores preguntas.
Sobre todo, tuve que entender algo que hoy me parece evidente, pero que en ese momento no lo era: trabajar bien y crecer profesionalmente no son exactamente la misma habilidad.
Crecer también implica entender cómo quieres ser percibida, qué conversaciones necesitas estar teniendo, dónde necesitas construir influencia y qué tienes que dejar de hacer para tener espacio para hacerlo.
A veces nos preocupa dejar de ser indispensables porque creemos que eso puede hacernos menos valiosas. Yo hoy pienso lo contrario.
Una de las señales más claras de crecimiento profesional es que el negocio pueda funcionar sin que tú estés presente en cada detalle. Que tu valor ya no esté solamente en lo que haces, sino también en tu criterio, tus decisiones, tu influencia y tu capacidad para desarrollar a otros.
Así que, si llevas años siendo la persona que resuelve todo, quizá la pregunta ya no sea cuánto más puedes hacer, sino: ¿La forma en la que estás demostrando tu valor hoy corresponde al puesto que tienes o al puesto que quieres tener mañana?
¿Te quieres enterar de los acontecimientos más recientes de la industria de la mercadotecnia y los negocios? Síguenos en Instagram y TikTok.

















