Ciudad de México.- El reencuentro con compañeros y el inicio del nuevo ciclo escolar traen consigo una amenaza silenciosa para la salud de los más pequeños. De acuerdo con especialistas, durante los primeros 15 días de clases, los niños pueden experimentar un incremento del 70% en probabilidades de contraer infecciones respiratorias con respecto a periodos vacacionales.
Por ello, resulta crucial concientizar sobre la importancia de proteger la salud respiratoria desde los primeros síntomas, evitando complicaciones más graves y cuidando el sistema inmunológico de los menores.
¿Por qué los niños tienen una alta probabilidad de enfermarse al regresar a clases?
El regreso a clases representa un escenario ideal para la propagación de enfermedades respiratorias. Este fenómeno se repite cada año con regularidad y tiene su origen en una combinación de factores biológicos y ambientales. Las aulas escolares se convierten en espacios de alto riesgo epidemiológico debido a tres causas principales: la concentración de niños en espacios cerrados, la circulación de nuevos virus introducidos durante el verano y el debilitamiento temporal del sistema inmunológico por el cambio de rutinas.
Cuando estudiantes, profesores y personal escolar vuelven a convivir, los virus y bacterias causantes de resfriados comunes, bronquitis, asma, rinitis alérgica, gripa y tos, entre otras, encuentran las condiciones perfectas para transmitirse con facilidad. Un simple estornudo, el contacto con superficies contaminadas o la interacción con personas enfermas pueden desencadenar contagios que, de no atenderse adecuadamente, pueden evolucionar en complicaciones más graves.
De acuerdo con la Dra. Carmen Celeste Rosas, gerente médico de obesidad y medicina general en Merck Group, “las enfermedades respiratorias recurrentes en niños durante el regreso a clases deben abordarse con un enfoque preventivo, no reactivo. Una atención médica oportuna no solo protege a los menores en los primeros días de escuela, sino que previene complicaciones a largo plazo y reduce el riesgo de brotes cada vez más fuertes”.
¿Qué debemos hacer para evitar enfermedades respiratorias?
Por esta razón, es fundamental seguir medidas de higiene básicas como cubrirse con un pañuelo desechable (o con el antebrazo) al toser o estornudar, mantener una alimentación balanceada rica en vitamina C y beber suficientes líquidos. Además, tener un esquema de vacunación completo, realizar actividad física regular para fortalecer las defensas y lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón son acciones clave.
Esta última medida puede reducir hasta en un 80% el riesgo de contraer enfermedades de transmisión por contacto, convirtiéndose en una de las estrategias más eficaces para frenar la propagación de virus y bacterias en los salones de clases.
La especialista destaca que actualmente existen alternativas terapéuticas complementarias para prevenir infecciones respiratorias recurrentes. “Los medicamentos con lisado bacteriano mecánico sublingual han demostrado eficacia en la reducción de episodios infecciosos, ya que estimulan y modulan la respuesta inmunológica, favoreciendo la producción de anticuerpos”, explica.
Este tipo de inmunoestimulantes podría disminuir hasta tres episodios anuales de infecciones respiratorias en niños, reduciendo hasta en un 50% el ausentismo escolar; no obstante, la directiva enfatiza que su uso siempre debe ser supervisado por un médico, quien evaluará cada caso particular.
Reforzar medidas de salud preventivas para proteger a los más pequeños de la casa en este regreso a clases es un punto clave para que, durante las primeras semanas, su salud y sistema inmunológico estén preparados para evitar contraer enfermedades respiratorias que puedan afectar su calidad de vida y de estudio.
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