Ciudad de México.- Desde tiempos remotos, el cabello ha sido un símbolo de estatus, poder, libertad y seguridad en las personas. Incluso, hasta el día de hoy, tiene una gran relevancia social que ha llegado a significar belleza, autoestima y confianza, entre otras declaraciones que representan nuestra identidad.
Es por eso que en la industria del cuidado y restauración capilar se busca no solo combatir la caída excesiva del cabello, fortalecerlo, rescatarlo y nutrirlo, sino también aumentar el autoestima, mejorar la confianza, el estado de ánimo y la autoexpresión, lo que contribuye a una mejor salud emocional, así como a un bienestar integral.
De acuerdo con el Dr. Bernardo Goldzweig Hans, director médico de Clínica BGH Medicina Estética, tener un cabello fuerte y sano va más allá de la apariencia. “En la sociedad actual, donde la imagen personal y la autoexpresión juegan un papel significativo, el cabello se ha convertido en un elemento clave para reflejar la identidad y el estilo de vida de las personas. El cabello te viste, es parte de tu esencia y de tu imagen, y por ello hay que cuidarlo y tratarlo sabiamente”.
En ese mismo sentido, la Dra. Katya Figueroa Jiménez, médico especialista en tricología y microinjerto capilar de Clínica BGH Medicina Estética, explica que, para lograr una buena salud en el cabello, es necesario considerar una restauración capilar a nivel médico, donde los productos, la ciencia y la tecnología, así como la experiencia médica profesional, serán los mejores aliados en todo este proceso que puede ser temporal o de por vida.
La restauración capilar a nivel médico consiste en protocolos de tratamientos especializados y personalizados, dirigidos a personas que tienen poca alopecia o no tan avanzada, con los que se busca mantener, fortalecer y recuperar los folículos que se han ido perdiendo en la medida de lo posible. “De acuerdo con el grado de severidad, se puede optar por la fusión de tratamientos tópicos/orales en casa y/o tratamientos médicos en cabina”, detalla la Dra. Katya.
¿Cuáles son los tratamientos de restauración capilar a nivel médico a los que pueden recurrir los pacientes?
– Intradermoterapia capilar: Ideal para pacientes con pérdida capilar de leve a moderada que aún cuenten con folículos miniaturizados o débiles. También como mantenimiento posterior a restauraciones previas o microinjertos capilares. Puede utilizarse dutasteride, coctel de vitaminas, entre otras sustancias. Consiste en pequeñas punciones a 4 mm de profundidad en las zonas afectadas y 15 minutos de luz LED de baja potencia.
– Microagujas: Indicadas para pacientes aptos a otros activos que no puedan ser aplicados por intradermoterapia. Aquí se pueden utilizar células madre, factores de crecimiento, exosomas y/o vitaminas.
– Electroporación: Vehiculiza el producto de forma menos invasiva sin necesidad de tiempo de recuperación, adecuado para pacientes sensibles a las agujas.
– Fotobioestimulación: Tratamiento no invasivo en el cual todos los pacientes son candidatos. Mejora la nutrición y oxigenación del folículo piloso gracias al aumento de la circulación sanguínea local. Alarga la fase de crecimiento y acorta la fase de caída del cabello, mejora la síntesis de colágeno y elastina, además de tener un efecto antibacteriano que favorece la eliminación de grasa, caspa y toxinas.
– Microinjerto capilar: Procedimiento médico-quirúrgico para la corrección de los folículos perdidos con el paso del tiempo. Su duración aproximada es de 8 horas, se utiliza anestesia local o sedación (si el paciente lo requiere). Requiere citas de revisión subsecuentes y el resultado final es estimable alrededor de los 12-14 meses.
Terapia en casa
Sobre la terapia en casa, la Dra. Katya Figueroa menciona que “su finalidad es ayudar a restaurar y mantener al máximo todo el cabello que se encuentre de menor calidad, fuerza y tamaño, con tratamientos desde vitaminas hasta medicamentos más específicos y dirigidos”. Sus recomendaciones incluyen:
– Champú: Aunque no hay un champú mágico para la caída del cabello, puede sumar al
tratamiento si contiene sustancias dirigidas de acuerdo con el diagnóstico como minoxidil, finasteride o tecnologías como nanosomas, que ayudan a vehiculizar la sustancia en cuestión.
– Lociones capilares/sueros: Cuentan con mayor eficacia por el tiempo de absorción y el vehículo utilizado. Administran principalmente minoxidil (2.5 y 12% según cada necesidad), finasteride y nanoxidil.
– Micronutrición: Combinación de suplementos utilizados en caso de deficiencias o procesos de caídas activas. Incluyen combinaciones de vitaminas D, C y B12, biotina, proteoglicanos derivados de algas marinas, antioxidantes y minerales.
Aunque no existe una edad específica para comenzar un tratamiento de restauración capilar a nivel médico, sí hay factores que nos pueden orientar a decidir, como antecedentes de alopecia androgénica en la familia directa, caída excesiva por más de 6 meses, menor densidad del cabello, retroceso de la línea de implantación o pérdida de espacios capilares. En esos casos se recomienda asistir a una consulta capilar para determinar si se requiere iniciar un tratamiento y cuál sería el ideal.
La historia clínica y la exploración física son claves para definir el mejor tratamiento para el paciente. Dependiendo del estudio de tricoscopía, se puede determinar el estado capilar del paciente y si su necesidad es preventiva, restaurativa, correctiva o de mantenimiento.
“Todos los tratamientos, aunque son personalizados, llevan indicaciones previas y posteriores, por lo que el médico debe explicarlo puntualmente al paciente para obtener los mejores resultados, así como despejar todas sus dudas acerca de los procedimientos. Si el motivo de la pérdida de pelo fuera por una enfermedad adyacente, es importante saberlo para referir al paciente con el especialista correspondiente. También recordemos que no existe solo un tipo de alopecia y pueden requerir tratamientos más especializados”, concluye la especialista.
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