estrategia ofensiva en empresas

Claudio Kandel
Director de DiSí Operaciones
Twitter: @CkMontefiore

El 2020 ha sido calificado como un año anormal. Todos los sectores de la economía tuvieron que enfrentar distintos desafíos. Los empresarios sufrieron un paro en seco de actividades sin precedentes. Si aún con estas complicaciones lograron mantenerse durante 2020, deben prepararse para lo que será 2021 con una estrategia ofensiva.

Después de lo acontecido el año anterior, es necesario reflexionar sobre lo que les espera a los empresarios y a la economía mexicana durante este nuevo ciclo. El año que inicia deberá significar una reinvención empresarial que será vital para que la economía se reactive. Esto deberá acompañarse de planes que se adecuen a las necesidades de la nueva normalidad, pues las condiciones han cambiado de manera rotunda.

¿En qué debe consistir la estrategia ofensiva de las empresas?

El inicio de 2021 no ha sido sencillo. A pesar de que esta nueva normalidad ya había comenzado a implementarse en los meses previos, las cifras de contagios y muertes por COVID-19 han ensombrecido el panorama.

Ante esta situación, los empresarios deben tener un plan y mantener el foco en sus objetivos para que sus negocios salgan adelante. Los líderes de las organizaciones necesitarán concentrarse en los aspectos estratégicos con la finalidad de obtener resultados que les permitan tener continuidad en el mercado. Será primordial analizar sus necesidades, su situación financiera y su capacidad de acción para el restablecimiento de la operación en los centros de trabajo. El objetivo deberá ser asegurar la supervivencia de sus negocios.

Las acciones fundamentales que los empresarios deberán ejecutar son: reorientar el enfoque, ajustar las tácticas y alinear al equipo de trabajo. Para lograr los objetivos, será necesario revisar la distribución del trabajo con la finalidad de hacer uso eficiente de los recursos disponibles, tanto materiales como humanos. Los líderes deberán evitar el desperdicio, especialmente porque existe un riesgo latente de escasez.

La planeación es una de las formas más eficaces para evitar el desperdicio de recursos. Por esta razón, las empresas deberán contar con un plan bien estructurado que contemple la más óptima utilización de los insumos, las personas y el tiempo. Las organizaciones que diseñen un plan efectivo obtendrán una ventaja competitiva, pues sus productos contarán con alta calidad a un buen costo.

El liderazgo de los empresarios desempeñará una función muy importante en esta época de crisis. Se sabe que el panorama es incierto y que, aunque regresemos a operar al 100%, muchas cosas cambiarán. Conscientes de los cambios que enfrenta el mundo, los empresarios deberán ser resilientes y adaptarse a lo que se presente. De dicha adaptación dependerá la supervivencia de sus negocios. Determinar la forma de actuar y el camino que seguirá la compañía será la prioridad para cada empresario.

El sector empresarial siempre se ha enfrentado a situaciones complicadas. Ser emprendedor significa ir en contra de la corriente y, en el contexto de la pandemia, el entorno será aún más desafiante; por lo tanto, los líderes deberán mantener una comunicación efectiva con su equipo para informar qué, cómo y cuándo se deben alcanzar los objetivos. Contar con esta visión alineará al equipo y ayudará a que surjan alternativas que aporten valor.

Los empresarios también deberán tener contemplado que las cosas no siempre saldrán de acuerdo con lo planeado. Deberán entonces contar con diferentes alternativas para aplicarlas según se necesiten. Estar prevenidos les dará una ventaja frente a cualquier adversidad. Anticiparse a los posibles escenarios permitirá tomar decisiones informadas e incrementar la eficiencia operativa. A mayor prevención, mejores resultados.

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