Por Irma Flores
Directora Asociada de Red Ring
Twitter: @irmafloresr
El exceso de trabajo (sobre todo si no estamos 100 por ciento organizados) incrementa considerablemente nuestro nivel de estrés, aumenta el riesgo enfermedades cardiovasculares y nos predispone incluso a padecer depresión, ansiedad, etc. Todo este cúmulo de sentimientos y cansancio físico hace que nos olvidemos de disfrutar nuestro trabajo diariamente y, peor aún, permitimos que pase a segundo plano la familia y los amigos y todo lo relacionado con la vida personal.























