cómo prevenir el mobbing laboral

Por María del Carmen López-García
Redactora y jefe editorial en Empresalud

¿Te has preguntado qué es el mobbing laboral? En América Latina, incluyendo México, entre 8% y 12% de los trabajadores ha admitido haber sufrido este tipo de presión, de acuerdo con estudios sobre mobbing y violencia psicológica realizados en la Universidad de Guadalajara, Chile y Venezuela.

Otra definición dice que se trata de producir miedo o terror en el trabajador afectado hacia su lugar laboral. Si el hostigamiento proviene de niveles jerárquicos superiores, le llaman bossing, derivado del inglés “boss” o “jefe”.

El término “mobbing” proviene de la etología, ciencia que estudia el comportamiento de los animales, pues el hostigamiento es similar a la conducta defensiva de los pájaros pequeños que en grupo atosigan continuamente a enemigos mayores, con frecuencia aves rapaces. El atosigamiento suele culminar con la huida o muerte del animal acosado.

La Comisión Europea define el mobbing como “el comportamiento negativo entre compañeros o entre superiores e inferiores jerárquicos a causa del cual el afectado es objeto de acoso y ataques sistemáticos, durante mucho tiempo, de modo directo o indirecto, por parte de una o más personas, con el objetivo y/o el efecto de hacerle el vacío”.

El científico sueco Heinz Leymann investigó el fenómeno en la década de los 80 y fue quien utilizó por primera vez el término “mobbing” para referirse a dicho problema.

Son elementos definitorios del mobbing:

  • Las conductas psicológicamente agresivas de una persona o un grupo de personas hacia otra.
  • Su carácter sistemático y frecuencia.

Convencionalmente, para que sea mobbing se dice que el acoso debe suceder con una frecuencia mínima de una vez a la semana, durante un período mínimo de seis meses. Se descartan roces, fricciones o incidentes esporádicos que pueden suscitarse en un lugar de trabajo.

Leymann distingue 45 comportamientos que clasifica como: aquellos que atentan contra la reputación o dignidad del trabajador (si se le ridiculiza por su persona); los dirigidos contra su trabajo (se le exige un trabajo demasiado difícil o subcalificado para las habilidades del trabajador); los relacionados con aspectos de comunicación (se le oculta o distorsiona información que debe recibir, se le niega la palabra o ignora su presencia); acciones de inequidad (diferencias de trato o remuneración); o una mezcla de ellos.

Perfil de la víctima del mobbing:

  • Exitoso social y/o profesionalmente, o atractivo físicamente, es decir, es susceptible de ser envidiado.
  • Con elevada ética, honradez y rectitud, así como con un alto sentido de la justicia, más aún si se ha abstenido de entrar en procesos de corrupción, pero los conoce o ha presenciado.
  • Con exceso de ingenuidad y buena fe, que no ha podido confrontar a los que pretenden manipularlo o perjudicarlo.
  • Con alguna característica que lo distingue de los demás (joven, mujer, minoría, etcétera).

Perfil del acosador:

  • Su fin último: el asesinato psicológico de la víctima.
  • El motivo principal: encubrir su propia mediocridad.

La mera presencia de la víctima en el lugar de trabajo desencadena en los acosadores reacciones inconscientes causadas por problemas previos. A veces, el temor procede de la amenaza que supone para los acosadores el conocimiento por parte de la víctima de situaciones irregulares, ilegales o de fraudes.

Puede suceder que la necesidad insaciable de agredir, controlar y destruir proceda de personalidades enfermas que aprovechan la situación.

Son, en su mayoría, superiores o jefes, pero también pueden ser compañeros de la víctima y, en el 4% de los casos, del subordinado al superior.

Los agresores abusan de su poder jerárquico formal, pero del mismo modo recurren a su poder de tipo informal. Así, buscan remediar sus frustraciones con la violencia psicológica sobre otros, compensar sus complejos o dar rienda suelta a sus tendencias más agresivas y antisociales. Es frecuente su actuación en grupos o bandas.

Efectos negativos del mobbing laboral

El mobbing puede considerarse como una forma característica de estrés laboral que presenta la particularidad de que no ocurre exclusivamente por causas directamente relacionadas con el desempeño del trabajo o con la organización, sino que tiene su origen en las relaciones interpersonales que se establecen en cualquier empresa entre los distintos individuos.

El fracaso en el afrontamiento de las situaciones y en el control de la ansiedad por parte de la víctima del mobbing desencadena en ésta una patología propia del estrés que se va agravando progresivamente.

El mobbing se ve favorecido en empresas con falta de interés y apoyo por parte de los superiores, existencia de múltiples jerarquías, cargas excesivas de trabajo debido a escasez o mala distribución del personal, existencia de líderes espontáneos no oficiales, trabajo poco interesante, conflictos de rol, mala comunicación, etcétera.

Los efectos son muy variados, pero siempre existe sensación de ansiedad en la víctima. Puede presentarse sentimiento de fracaso, impotencia y frustración, alteraciones cognitivas y problemas de atención.

A nivel colectivo, la empresa también resiente los efectos con menor productividad y mayor ausentismo.

Cómo prevenir el mobbing laboral

1. Evitar el ocultamiento. No puede corregirse o prevenirse lo que no se reconoce.

2. Evitar los factores de riesgo identificados y mencionados anteriormente, tales como el conflicto de roles.

3. Propiciar un ambiente de comunicación entre los diferentes niveles jerárquicos.

4. Sensibilizar al personal sobre la presencia de mobbing y alentar su denuncia a través de canales establecidos.

5. Ofrecer apoyo profesional psicológico para casos especiales.

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