Japón.- El invierno en Japón puede ser muy duro, lo que ocasiona que los gatos callejeros se resguarden del frío escondiéndose bajo el cofre de los autos recién estacionados y que conservan el calor del motor.
Esta situación, sin embargo, se torna riesgosa para estos animales, ya que cuando regresa el dueño al automóvil en ocasiones los gatos no alcanzan a salir antes de que el conductor inicie la marcha del motor, lo cual conduce a trágicos desenlaces.























