Ciudad de México.- En México, de acuerdo con la Secretaría de Salud, aproximadamente el 30% de las consultas ginecológicas se debe a infecciones vaginales. La infección vaginal es un proceso inflamatorio en la región genital causado por bacterias, hongos, parásitos o virus y, por lo general, se presentan entre los 20 y 45 años. Hasta 75% de las mujeres presenta, al menos una vez en su vida, una infección vaginal y el 45% desarrolla más de dos episodios infecciosos.
“Las deficiencias de micronutrientes pueden impactar la salud femenina más allá de la calidad de piel y el cabello, por ejemplo, los bajos niveles de vitaminas A, C, E y D, así como de betacaroteno, folato, calcio, hierro y zinc se relacionan con un mayor riesgo de contraer infecciones vaginales”, indica la nutrióloga Priscilla Soler, cofundadora de Holiherb.
La alimentación frente a las infecciones vaginales
Al respecto, la Agrupación Ginecológica Española indica que algunos alimentos tienen propiedades que contribuyen y cuidan la salud vaginal, ya que facilitan la regularización del pH vaginal y, en consecuencia, se previene la proliferación de hongos y/o bacterias nocivas. Por ejemplo, las lactobacillus, bacterias beneficiosas que dominan la microbiota vaginal, producen ácido láctico, lo que mantiene un pH ácido (<4.5), el cual es fundamental para prevenir el crecimiento de patógenos.
Cabe destacar que las mujeres que viven con enfermedades crónicas son más susceptibles a infecciones vaginales, ya que su sistema inmune está alterado. “Tal es el caso de la diabetes, donde el exceso de glucosa en sangre favorece el crecimiento de Candida albicans y altera la microbiota vaginal, lo que causa candidiasis recurrentes y otras infecciones vulvovaginales”, explica la ginecóloga Cynthia Dickter, certificada por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia.
Otra condición es “el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP), que está relacionado con resistencia a la insulina, lo cual debilita la respuesta inmune local y altera el equilibrio hormonal, lo que favorece la aparición de infecciones vaginales repetidas asociadas a SOP mal controlado”, puntualiza la especialista.
Ante este escenario, una nutrición deficiente —ya sea por exceso de grasas y azúcares o por déficit de nutrientes esenciales— altera el pH vaginal, desequilibra la microbiota y empeora la inmunidad local.
Para cuidar la salud vaginal desde la nutrición, debemos enfocarnos en los siguientes micronutrientes esenciales:
• Vitamina D: Refuerza la inmunidad local y ayuda a prevenir infecciones vaginales recurrentes. Puede obtenerse de la exposición solar moderada y de suplementos si hay deficiencia.
• Vitamina A y betacarotenos: Favorecen la integridad de las mucosas y el sistema inmunológico. Presente en zanahoria, camote, espinaca y mango.
• Vitamina C y E: Antioxidantes que fortalecen las defensas locales y reducen el estrés oxidativo en los tejidos vaginales. Se encuentran en frutos rojos, cítricos, semillas y aceites vegetales.
• Zinc: Apoya la función inmune, la cicatrización y la regeneración celular. Lo encuentras en semillas de calabaza, mariscos, leguminosas y huevo.
• Probióticos (como Lactobacillus reuteri y L. rhamnosus): Favorecen una microbiota vaginal saludable. Puedes incluir alimentos fermentados o suplementos especializados, como los que se venden en Holiherb.mx.
Una alimentación antiinflamatoria, rica en vegetales, grasas saludables, buena hidratación y suplementación adecuada puede marcar la diferencia en la salud íntima de la mujer.
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