reforma en materia de teletrabajo

Ciudad de México.- Se cumple un mes de que fuera publicada la reforma a la Ley Federal del Trabajo en materia de teletrabajo; sin embargo, aún existen muchas dudas sobre cómo afectará esto en materia laboral, legal y fiscal a las empresas y cuál es la mejor manera de poder cumplir con ella. Todo esto fue aclarado en la conferencia “El ABC de la reforma en materia de teletrabajo” organizado por Up Sí Vale para medios de comunicación.

Acordar con el trabajador recursos que se le proporcionará para el teletrabajo

En materia laboral, Germán de la Garza, líder de servicios laborales de la consultora Deloitte, resaltó que es importante recordar primero que esta nueva modalidad es una adición a la Ley Federal de Trabajo; en este sentido, todo lo que se pacte en ella tendrá que ir conforme a lo que la ley federal ya establece: jornadas, horarios máximos, prestaciones, etcétera. Todo deberá ser de mutuo acuerdo y estar debidamente documentado en un contrato colectivo o individual.

El directivo declaró que la parte de los apoyos a los costos derivados del trabajo será crucial, pues será uno de los puntos más fáciles de acreditar. “En el momento en que la autoridad comience con las inspecciones se le solicitará a las empresas que acrediten la entrega de dichos insumos. Lo que recomendamos es tener documentos muy claros en dónde se acredite la fecha, tipo de insumo o herramienta de trabajo que se entrega, ya sea en especie o por cualquier tipo de medio electrónico”.

Ya que la ley no establece un monto fijo, otra de las grandes dudas es cómo conocer la proporcionalidad justa en cuanto al pago de servicios. “Hay empresas que se han apegado al criterio de algún especialista para determinar el consumo de energía eléctrica promedio en un día de trabajo, ese consumo se cuantifica y esa es la cantidad que se paga de manera quincenal”, afirmó el ejecutivo.

Apoyo para el teletrabajo no debe formar parte del salario del trabajador para que sea deducible

En materia de impuestos, Alberto Miranda, especialista fiscal de Deloitte, destacó que es importante recordar que las herramientas de trabajo no son ingresos extra para el trabajador y, por lo tanto, no generan impuestos; por el contrario, serán deducibles. El reto se encuentra en el requisito formal que señala que es necesaria una factura a nombre de la compañía, pues lograr tener un comprobante fiscal estrictamente por el pago de la parte proporcional del servicio es prácticamente imposible.

Aunado a esto, las empresas deben asegurarse de timbrar correctamente estos gastos como “otros pagos que no son ingresos al trabajador” y cuidar que éstos no se mezclen con los salarios. El directivo recomienda tener mucho cuidado de no entregar dinero en efectivo o depositar los recursos en la cuenta de nómina de los trabajadores, ya que para efectos laborales esto se consideraría como salario, no se podría deducir y detonaría un alza en las demás prestaciones.

El especialista refirió que los monederos electrónicos o tarjetas de vales son opciones factibles para estos depósitos. “Así sería muy claro que es una tarjeta del patrón con recursos de la empresa destinados a las herramientas que necesitan los trabajadores, cumpliendo con la ley”, puntualizó.

Es por ello que muchas empresas están recurriendo a opciones como la tarjeta de Oficina en Casa de Up Sí Vale. Charles Chamouton, director de producto, platicó que, incluso antes de la ley, muchas empresas al inicio de la pandemia se interesaron en otorgar una ayuda a sus empleados para adaptarse al teletrabajo, motivo por el cual surgió la tarjeta digital Oficina en Casa.

“La primera versión Oficina en Casa de Up Sí Vale tuvo gran aceptación, sobre todo porque, al ser una tarjeta digital, podía ser activada remotamente sin que los empleados tuvieran que acudir por ella, respetando las normas de sana distancia y activada en tan sólo 48 horas a través de la aplicación de Up Sí Vale, para que los empleados pudieran hacer uso de los recursos”, comentó el directivo.

Ahora con la entrada en vigor de la ley, muchas empresas se han acercado a Up Sí Vale para conocer cómo su producto puede ayudarlas a cumplir con ella. “Nosotros creemos que es una gran alternativa, ya que la dispersión de los recursos se puede etiquetar como ese gasto en especial y la factura que Up Sí Vale otorga a las empresas funge como comprobante tangible para el cumplimiento de esta parte de la ley específicamente”, señaló.

Up Sí Vale ha visto en las empresas interés y ganas de cumplir. “Al cierre de 2020, contábamos con aproximadamente 100 mil tarjetas de Oficina en Casa; pronosticamos que para los próximos dos o tres meses llegaremos a 500 mil tarjetas que estarán apoyando a las empresas a cumplir con la ley y a los colaboradores a mejorar su calidad de vida y ser más productivos”.

Aunque la ley no contempla un monto promedio, ya que influyen distintas variables como puestos, número de empleados y tamaño de las empresas, las primeras previsiones apuntan a que las dispersiones irán aproximadamente entre 250 y 350 pesos de apoyo por colaborador.

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